¿Cómo implementar una cultura de paz en el espacio de trabajo?

En el ámbito empresarial donde su principal insumo es  el capital humano es donde se reúnen todo este tipo de valores, actitudes, hábitos, creencias, comportamientos, ideas y pensamientos, teniendo en cuenta que cada ser humano tiene sus expectativas y experiencias, la creación de una cultura de paz e inclusión social parece ser un proceso lento y de pequeños avances, mientras se abordan las complejidades que cada uno de estos procesos conlleva.

Existe una manera positiva de afrontar los problemas y es transformar estas situaciones en oportunidades de mejora, una cultura de paz debe ser construida desde los ideales del respeto y la empatía, la capacidad de reconocer las emociones del otro y comprender la diversidad de pensamientos y realidades que nos rodean permite realizar un primer acercamiento en la búsqueda de la eliminación de los prejuicios, estereotipos y la discriminación social.

A la hora de implementar una cultura es importante la comunicación y parte de esto consiste en fomentar espacios que permitan escuchar y compartir ideas, es indispensable tener canales de comunicación para generar unión entre sus integrantes, pero sobre todo la escucha es la que garantiza una comunicación abierta y una correcta retroalimentación, hacia una cultura fundamentada en el diálogo.

Además,  los procesos de implementar una cultura de paz son en gran parte una cuestión de educación, la eliminación de supuestos negativos incorporados por una cultura permeada por la violencia hacia la transformación que permita la generación de conciencia y nuevos valores solo se logra con procesos de intervención grupales y acompañamiento.

Una cultura organizacional debe ser construida desde la transparencia, las personas a menudo no creen en lo que no confían, la intención no es vender una cultura, es dar a conocer y poner a disposición unas dinámicas de respeto e igualdad, donde no de cabida al conflicto o  discriminación, siendo claro con lo que se busca y se desea conseguir. Para esto son importantes los líderes, en cada grupo o espacio, identificarlos y trabajar en conjunto con ellos hará más fácil que los integrantes adopten los nuevos valores y estén alineados hacia un mismo fin.

Reconocer al otro cómo un ser valioso genera motivación y compromiso, la libre comunicación propicia la confianza, un buen ambiente fundamentado en el respeto y la empatía genera unidad y el conocimiento acompañado de un adecuado proceso de formación diario en el que se promueva la inclusión y el perdón, llevado de la mano de líderes comprometidos puede conllevar a la apropiación de una cultura de paz desde pequeños grupos, siendo un comienzo para la transformación de la sociedad.

Empresas que creen y apoyan nuestra organización